Sábado 18 de enero, día del primer curso de orientación y
navegación del 2003. Llegamos al punto de partida en la zona conocida como
El Mapa a la altura de la desviación de la carretera de Valle de Bravo y el
Nevado de Toluca. Tenemos como estudiantes a Alejandro Resano, Rigoberto y
Javier Martínez, éstos últimos asiduos participantes de carreras de
aventura. Comentan que se han llegado en los últimos lugares en varias
ocasiones debido a que se han perdido por no saber interpretar mapas y
navegar, razón por la cual decidieron tomar el curso . Cada participante
recibe su material consistente en el Manual de Orientación y Navegación, el
mapa de práctica y la guía de campo, también conocida como acordeón. Tomamos
una de las mesas de los puestos de quesadillas (altamente recomendables)
pedimos un café y empezamos con el curso.

Sacamos el mapa de la zona y empezamos a explicar la
información que nos da como la simbología, como identificar veredas, brechas
y terracerías que es lo que más nos interesa en el MTB. Describimos el
origen de las curvas de nivel y la interpretación de las formas básicas como
son crestas, montañas, riscos, valles, etc. Empezamos a hacer algunas
comparaciones con el terreno circundante, a calcular distancias en el mapa
así como identificar la posición de los puntos cardinales. Aprendemos a
distinguir el norte magnético del geográfico, el valor de la declinación
magnética y el error en que se incurriría si los confundimos. A continuación
iniciamos con la explicación de la brújula señalando el nombre de sus
diferentes partes y los principios de uso. Aprenden a marcar una dirección
así como a tomar un azimut de algún aspecto de terreno relevante. Les
mostramos las 3 técnicas que existen de corrección de la declinación
magnética.

Ya entendiendo las bases de uso de mapa y brújula, empezamos
a hacer algunos ejercicios combinándolos, como establecer la dirección y
distancia de un punto a otro, identificar el camino a seguir, analizar el
mapa para evaluar la ruta más adecuada tomando en cuenta la topografía del
terreno e identificando características del terreno que nos servirán para
confirmar que estamos en el camino correcto así como identificar el punto de
destino. Repetimos este ejercicio varias veces para asegurarnos que todos lo
dominen ya que es la base de la orientación. Por último explicamos los
conceptos de coordenadas UTM que son la base para el uso del GPS y además de
acuerdo a la explicación que nos dio Rigoberto, en las carreras de aventura
les dan las coordenadas para que ellos localicen en el mapa los diferentes
puntos de control. A su solicitud, explicamos también el sistema militar de
coordenadas ya que lo han necesitado en varias competencias. Todos los
participantes comentaron que no conocían la zona donde hicimos el curso, lo
cual añadió la oportunidad de conocer un lugar nuevo donde rodar.

Después de unas 2 horas y habiendo terminado la teoría, nos
preparamos para iniciar la ruta de práctica. Dado que es un curso para el
uso de mapa y brújula aclaramos que solo usaremos el GPS para marcar la ruta
seguida y verificar nuestra posición al hacer las triangulaciones para
confirmar la exactitud del método. En el mapa de prácticas, que se muestra
en la siguiente figura, identificamos nuestra posición actual en ELMAPA, el
primer punto objetivo CURSO1, establecimos la dirección y distancia a
recorrer así como la ruta más factible y arrancamos.
Al avanzar, continuamente se observó el terreno para
confirmar que la ruta planeada sea realizable. Avanzamos, retrocedimos,
orientamos el mapa y lo comparamos con el terreno que nos rodea, repitiendo
estas actividades a lo largo del camino. Una y otra vez repetimos las tres
reglas básicas de la orientación: distancia, dirección y observación.

Tomamos una ruta que parecía obvia y recta hacia el primer
objetivo, pero llegamos a una cañada no transitable. Esto enseñó a los
participantes la importancia de la correcta interpretación de curvas de
nivel. Tomamos otra ruta que esta vez si nos llevaba en la dirección
correcta.

Cruzamos el río que era una
de las características identificadas como punto de control y establecimos el
camino por el que deberíamos continuar.
Nos detuvimos en una zona para tomar una triangulación. Se
identificaron los puntos de triangulación y marcó nuestra posición estimada.
Obtuvimos las coordenadas del punto con el GPS y tuvimos una diferencia de
unos 300 metros. Nada mal para hacerlo por primera vez con la brújula.

Una
vez confirmado que estábamos en el camino correcto continuamos hacia nuestro
destino, el punto CURSO1. Ya en este punto, se repitió la mecánica para
llegar al siguiente, CURSO2, identificando distancia y dirección,
características de referencia, interpretación del terreno al compararlo con
el mapa, etc.

En la siguiente figura se observa la trayectoria que seguimos
a lo largo del curso llegando siempre a los puntos de referencia. Después
del punto CURSO9 continuamos por una vereda muy divertida sobre una cresta.
Ya que es de bajada nos pasamos de largo de la desviación que debíamos tomar
y después de un tramo nos desorientamos un poco. Resulta que Javier tiene
una gran capacidad de observación y pudo establecer que nos habíamos
equivocado. Para confirmarlo, sacamos el GPS que nos indicó que estábamos en
la zona que Javier estimó y pudimos reencontrar el camino. No lo olvides:
Mientras tengas un mapa y una brújula, no estás perdido, solo desorientado.

Cada
vez que nos deteníamos a establecer direcciones y distancias en diferentes
puntos de la ruta, aprovechábamos para admirar el majestuoso paisaje que
esta zona ofrece. En realidad esa es una de las grandes ventajas de
encontrar rutas usando mapa y brújula: dado que tienes que observar el
terreno para ubicarte y establecer el rumbo a seguir, no te queda otra
opción que admirar el entorno.

Al final y después de 17 Km. de recorrido llegamos de nuevo
al punto ELMAPA completando el plan del día, con 3 nuevos y orgullosos
navegadores listos para su siguiente carrera de aventuras. Lo malo es que
Javier y Rigoberto tendrán que buscar otro pretexto para justificarse, si es
que vuelven a llegar en los últimos lugares.

Alberto
Nájera
Enero 2003
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